miércoles 4 de enero de 2012

POR QUÉ ESCUCHAR ESTAS BANDAS?

THE CURE





"La historia de The Cure es la historia de la continua lucha entre Robert Smith y su deseo de permanecer ignorante de que existe una luz al fondo del túnel. Siempre puedes sentir que hay un elemento luminoso entre toda la gótica, siniestra oscuridad que gobierna sus canciones.

Podría tratarse de la manifiesta ternura de "Pictures Of You", las hermosas capas guitarreras de "A Forest", la inocente belleza de las melodías de "Boys Don't Cry" o la agridulce pero firme esperanza en las letras de "Friday I'm In Love".


La banda ha cubierto (y en algunos casos inició) muchas de las fases más representativas de la escena underground británica de los ochentas, al mismo tiempo que marcaba la estética visual de una generación entera de fans de la música popular.

Subrayando su versatilidad, sus primeros trabajos fueron piedras angulares para la música post/punk y gótica, sirviendo de arquetipo para toneladas de bandas que llegaron luego. Lo mismo va para su período college-rock de mediados de los '80s y los notables ejercicios de guitarra pop de sus años más populares.


Sus álbumes y singles siempre fueron una lección de maestría melódica y lirismo emocional, a pesar de que Smith, en realidad, estaba expresando su propia angustia a través de las canciones.


Esta particular combinación de honestidad y belleza musical ha convertido a The Cure en una de las bandas más icónicas de una década en particular y uno de los mejores productos que las Islas Británicas nos regalaron jamás."



martes 20 de diciembre de 2011

CHARLY GARCÍA - YENDO DE LA CAMA AL LIVING




En mi opinión, el disco que corroboró que estábamos ante un genio de la música popular latinoamericana.
Luego de haber pasado por 3 bandas estupendas, las cuales se destacaban por diferentes motivos (no detallaré eso aquí) Charly decide mandarse en solitario y cuajar todos los elementos sónicos y líricos que empleara luego de 12 años de colectivos.


Así, se fusionan aquí la vena del moderno trovador urbano, el contestatario rockero y el exquisito compositor de cámara, todo bajo un familiar filtro wave muy propio de este subcontinente (quizá por eso la producción no me aliena tanto como otros discos de la época. Eso lo citaré más abajo)



Las canciones tienen la virtud de ser accesibles, sofisticadas y suculentas a la vez. Hay mucha atención a los detalles, como las delicadas armonías vocales (de lejos, su mejor trabajo en ese aspecto) y las precisas pinceladas de teclados que ornamentan melodías involvidables. Invitados estelares hay de sobra, como su viejo compinche Nito; el otro gran genio argentino, el Flaco Spinetta; León Gieco, o incluso el que fuera un gran colaborador de García más adelante, Pedro Aznar. Cada uno aporta su estilo a las canciones, le brindan variedad e incluso vigencia.
"Peluca Telefónica", por ejemplo, es un absurdo irónico y maravilloso que los primeros 80s necesitaban. Algo similar va para "Vos También Estabas Verde". "Superhéroes" es un guiño al pasado que, extrañamente, suena en su lugar. Regresando a temas de producción, por ejemplo, "Yendo de la Cama al Living" tiene el típico sonido inorgánico y pleno de eco del funk 80s, pero las sardónicas letras y la gran performance vocal de Charly me mantienen en un lugar confortable y familiar. Incluso León Gieco, del cual no aprecio el canto, realiza un gran trabajo en la tremenda "Yo no Quiero Volverme Tan Loco", uno de los mejores poemas a la angustia juvenil argentina del régimen militar.


Punto aparte para "Inconciente Colectivo", la cual considero su mejor canción y el documento DEFINITIVO de su generación. Es tan hermosa la interpolación de las voces, tan apasionado el mensaje que el canto pareciera venir desde arriba hacia abajo y no al revés. No miento si digo que lo que Lennon intentó con "Tomorrow Never Knows" Charly lo logró con este tema. Contextualmente, no tienen nada que ver, pero a fin de cuentas ambos son un grito libertario que pretendió, sónicamente, tener una carga quasi-divina. En el caso de "Inconciente Colectivo", la cosa no se quedó sólo en pretensión. "Yendo de la Cama al Living" es un triunfo por muchas razones y el auspicioso comienzo del mejor artista solista de la década para la Argentina. Difícil que el propio Charly llegue, siquiera, a igualar ese nivel.


jueves 15 de diciembre de 2011

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?



METALLICA




El inicio de la década de 1980 auguraba tiempos difíciles para el heavy metal. Seguro, Judas Priest, Motorhead y Maiden probaron ser los salvadores, añadiendo un tono oscuro y agresivo a sus composiciones, pero fue verdaderamente con el ascenso de Metallica en el colectivo headbanger que el metal expandió sus límites y alcanzó nuevos picos comerciales y artísticos.


El punk había tomado la posta como representante musical de la juventud contestataria, y el heavy setentero, con todos sus excesos y pompa, había quedado relegado.


Es entonces que el cuarteto de San Franciso empieza a probar su valía. Crecieron consistentemente de lanzamiento en lanzamiento (Ride The Lightning? Master of Puppets?) y supieron mantener su imagen callejera, atrayendo a miles de fans rabiosos, desadaptados. PUNKS.


Incluso la expulsión de un miembro clave en sus inicios y la muerte de uno de los mejores bajistas de la historia no los detuvo para convertirse en la voz de un movimiento. Porque el heavy metal era, finalmente, un movimiento, gracias a ellos.

El nacimiento del thrash abrió las puertas para muchas bandas geniales, pero, al incluir estructuras complejas (heredadas del progresivo) Metallica alcanzó un pico inédito que los colocó como la cabeza del estilo. Para cuando salió a la venta el "...And Justice For All" -con tremendo éxito pese a la falta de apoyo de las radios- se dieron el lujo de romper su promesa y produjeron su primer videoclip. 'One' no solo se convertía en su mejor canción (opinión personal) sino que proveía las bases para todos los videos metalheads que siguieron.

El metal ya no era un simple sinónimo de "más rápido, más pesado, más oscuro". El metal era arte. Cuando se dieron cuenta de que tenían que evolucionar, lanzaron su album más pesado - Metallica (AKA The Black Album)- y pese a los gritos de "vendidos" por parte de los ahora incontables seguidores del thrash, la banda decisió seguir adelante, y continuaron provocando amor y odio al mismo nivel...hasta hoy

No me importa si el "St. Anger" fue un desastre, o que se hayan cortado el pelo, o que hayan enjuiciado a Napster. Aún son una máquina del metal pesado, aún tocan música genial...en mi corazón, aún son la Banda del Pueblo.


Los peruanos fuimos testigos de ello el año pasado y con gusto y desparpajo nos animamos a gritar:


Metal up yer ass!!!!



POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?

KING'S X




Es interesante ver lo criminalmente ignorada que fue esta banda en su momento. Empezando como una banda de metal quasi-progresiva con trazas de rock sureño (imagínense una versión jazz-rock de Lynyrd Skynyrd con un poco de Rush añadido a la receta y entenderán mi punto) hacia 1994 ya se habían reinventado a sí mismos y, rápidamente, se volvieron una de las mejores y más duras bandas alternativas de la era grunge, y una de las que poseía la mayor cantidad de recursos. Y todo esto sin abandonar jamás su sonido insigne (patrones rítmicos complejos, apasionadas armonías vocales y una intensidad generalizada)


Su virtuosidad técnica es incuestionable. Basta con que escuchen su actuación en Woodstock '94 (fueron las luminarias del show) y traten de demostrar lo contrario.


Existieron muchas razones para que se convirtieran en superestrellas, pero nunca lo fueron. En realidad, eso actuó a su favor, ya que nunca se vieron forzados a seguir las tendencias del mainstream y producto de ello es su más que consistente discografía. Incluso sus proyectos en paralelo son de interés inmediato para los fans y oyentes casuales.


Rock cristiano, las huevas, esta es música orgánica para el alma de nosotros, los herejes.


Faith, Hope, Love, brother!


NINE INCH NAILS - THE FRAGILE




Trent Reznor dio una muestra definitiva de su capacidad con el lanzamiento de 'The Fragile', en 1999.
No sólo era el tercer LP de una banda(concepto, unipersonal...tú decide) que no había tenido momentos flojos hasta entonces, sino que también se trataba de un disco doble y de una actualización de su sonido.
10 años para 3 LPs pueden parecer muchos, pero se debe tomar en cuenta la calidad del material lanzado, y la cantidad de singles y EPs que se lanzaron en paralelo. A la positiva acogida de la crítica se debe añadir un respetable éxito comercial. El álbum debutó en el número 1 de Billboard y se vendió razonablemente bien.

Ahora, en lo estrictamente musical, The Fragile muestra similitudes con 'The Downward Spiral' en el sentido de que favorece texturas y atmósfera en lugar de las estructuras accesibles y efectivas melodías de su debut, 'Pretty Hate Machine'. Sin embargo, en lugar del sonido denso, profundo y abrasivo del disco anterior, The Fragile observa una especie de "apertura" sónica, menos saturado y en un efecto de capas(layered, perdón por mi vocabulario) el cual se compensa con guitarras de heavy metal en algunos casos, como en la demoledora "Starfuckers, inc" o la monstruosa "We're in this Together", dos de los mejores singles de la banda.

Los beats electrónicos tienen mayor presencia que en trabajos anteriores, lo cual , sin embargo, no hace al disco más accesible en su lectura. No abundan los ganchos, lo cual era el mayor aporte de NIN dentro de la música industrial. Reznor transformó a su bestia, convirtiéndola en un enorme lienzo donde descargar sus ideas y frustraciones, una propuesta más sui generis, no tan abierta al oído colectivo. A eso se añaden las siempre tortuosas letras, marca de fábrica de Reznor.

Dos cd's resultan un poco extensos y le quitan impacto. Ni siquiera el intento de reciclar melodías o riffs de otras canciones del mismo album(caso Into the Void) ayudan a enlazarlo mejor.
A pesar de todo, si el oidor es paciente, el disco lo recompensará con muchos momentos de gran calidad y riqueza instrumental. Gracias a su ambicioso concepto, debe ser uno de los discos mejor ensamblados sónicamente de los últimos 10 años.

Recomendable para aquellos que disfrutan del rock progresivo y experimental en su fase más ácida.

BANCO DEL MUTUO SOCCORSO - IO SONO NATO LIBERO




'Io Sono Nato Libero' es el tercer disco de la tríada dorada de trabajos que le dieron a 'Banco del Mutuo Soccorso' uno de los lugares preponderantes en la escena progresiva italiana.

Ni tan legendario como el debut epónimo, ni tan aclamado como su predecesor Darwin!, éste tercer álbum tiene los méritos de haber mantenido a la misma formación, responder a los altos estándares señalados por sus antecesores, y lograr una gran cohesión a lo largo de sus 40 minutos.

El progresivo italiano ya había refinado sus bases, las cuales eran una continuación de los principales elementos de los grupos de prog inglés, y 'Banco del Mutuo Soccorso' se había afincado como uno de los principales exponentes del lado menos turbulento y experimental, pero más melódico del género. Afín a la influencia de bandas como Genesis, Gentle Giant y The Nice, su tendencia era más sinfónica que progresiva.

Sin embargo, luego de las conclusiones preliminares, se denotan los elementos vernaculares propios de la península. Un estilo vocal quasi-operático, una mayor presencia de los teclados, el uso de diferentes escalas con respecto a sus pares británicos, y un contenido lírico más luminoso, o menos negativo en todo caso, que hacía referencia a la literatura, a las ciencias y al arte.

El disco empieza con la portentosa "Canto nomade per un prigionero politico", de cierto tinte politizado, que nos ofrece un trabajo vocal de extrema vulnerabilidad y secciones de enorme complejidad rítmica que apoyan virtuosos pasajes de teclados y frases de guitarras. Uno podría imaginar que el plato de fondo ya fue servido, pero temas como la delicada balada "Non mi rompete", la asombrosamente compleja pero melódica "La città sottile" y la canción de cierre, "Traccia II" (la cual hace las veces de un perfecto coda) nos demuestra que aún queda mucho en el menú para los aficionados hambrientos de nuevos sonidos y colores.

Los aportes individuales destacan nítidamente en la suma total, sobresaliendo, especialmente, la expresiva voz de Francesco Di Giacomo, la mostruosa performance en los teclados de los Nocenzi, y la omnipresente batería de Pier Luigi Calderoni.

No sé si 'Io Sono Nato Libero' sea la mejor introducción al género, o incluso a la banda, pero su escucha sí es materia obligada para aquellos que ya se hayan curtido con el rock progresivo de la península.

viernes 25 de noviembre de 2011

VAN MORRISON - ASTRAL WEEKS




El primer trabajo grande de Van Morrison tras dejar a los Them.
Por supuesto, en su primera entrega había cambiado radicalmente su música, con respecto a la que su ex agrupación ofrecía, pero es recién en éste álbum donde pone de manifiesto el cambio.
Morrison cuenta historias como un trovador, un juglar. Pero aquí modifica la naturaleza convencional del trovador, acompañádose de un fondo musical extraordinario, pleno de matices folk, pop, jazz y hasta música celta, que brillan por su belleza y acompañan perfectamente las letras evocativas y fuertemente espirituales del autor. Su poesía posee una gran carga de poderosas imágenes del entorno rural y suburbano de su Belfast natal.
Todo esto, sin mencionar el aporte innovador de Morrison al ser uno de los primeros en fusionar una canción de rock con acompañamiento de jazz y orquesta de vientos("The Way Young Lovers Do") pese a que el sonido general del disco rehúye cualquier afiliación directa con estilo musical alguno.
En resumen, uno de los discos más influyentes en el pop y folk-rock de todas las épocas.
Dale una sola vuelta al cd, y, de arranque, te enamorarás con el irresistible optimismo de la canción homónima.

lunes 14 de noviembre de 2011

THE WHO - TOMMY




Desde la portada supe que me iba a gustar.

Apenas lo ví en oferta y en buena edición no lo dudé.

Aunque menos aclamado que otros trabajos suyos, 'Tommy' ocupa un lugar histórico en el catálogo de The Who. Es el momento en que concretan la visión fantástica de Pete Townshend...74 minutos parecen extensos, pero la banda le imprime suficiente magia para no perder el hilo.

El primer acorde del álbum descoloca a quien busca un disco afín al contexto rock de 1969. Es límpido, cristalino y cálido. Nada que ver con las locuras lisérgicas de las bandas en boga. "Overture" se beneficia de ese temprano shock y nos da la bienvenida con los brazos abiertos.

A medida que los tracks avanzan, se denota un patrón sónico recurrente (un conjunto de la perfectos riffs acústicos) el cual contrasta con el duro contenido lírico de la obra. Tommy resulta ser un niño que nunca debió nacer. Abuso infantil, adulterio, golpes en el colegio, vida callejera y demás desgracias se suceden, pero The Who logra lo impensable hasta entonces: que una banda pop maquille un concepto integral de gran carga dramática y cuyo valor musical sea equivalente al de la historia: finalmente, la primera ópera rock vio la luz.

Y una vez que pasamos al tema musical en sí, las bondades son muchas.
Entwistle y Moon, considerados como una de las mejores secciones rítmicas de la historia, dan cátedra acerca de cómo generar tensión en el background de un conjunto sonoro tan ambicioso, pleno de cambios súbitos de ritmo, teclados, múltiples capas de guitarras y voces que se alternan. Roger Daltrey, por ejemplo, me convence mucho más como cantante aquí. Es completamente mérito suyo el darle un tinte teatral a las interpretaciones y también brindarles un doble valor, en tanto musical como catalizadores de nostalgia. Es como volver nuevamente a nuestro tiempo de chicos y escuchar a los cuentacuentos en un auditorio añorado. Si no sientes nada en “Tommy Can You Hear Me?” entonces algo serio pasa en tu vida.
No puedo más que dejar al final al arquitecto del disco. Peter Townshend se luce aquí con un nutrido torrente de finos guitarreos y arreglos inéditos de teclados, vientos y cuerdas (“Amazing Journey”, “Sparks”, “Pinball Wizard”, “Acid Queen” y “I’m Free” lo prueban) que son como los personajes de una historia que no pareciera necesitar el respaldo lírico.

The Who, entonces, marca un eslabón entre décadas. El rock de los 60s demostró canalizar perfectamente los enormes talentos de multitud de músicos y lentamente se iba institucionalizando como el arte que el rock pretendió ser en la década siguiente. Es por eso que yo no considero a ‘Tommy’ como rock progresivo (como suelen hacerlo algunos), sino como uno de sus antecedentes inmediatos. Todavía se siente frescura. Posee el entusiasmo del explorador, no la pericia madura del historiador.

Y regresando a la portada del álbum, quizá sea una lectura particular mía, pero no dejo de relacionar los tormentos del niño protagonista con aquellos barrotes de una prisión perfecta: aquellos albergan los colores del cielo, las nubes y las siluetas de las aves. Es una paradoja.
La libertad creativa se volvía una obligación.

Sin embargo, los rostros del grupo aún asoman entre aquellos barrotes celestes. The Who aún tenía mucho por decir. Sacarían un grito de libertad enorme en 1971 y una obra maestra en 1973, con la cual cumplen su papel al cerrar su etapa como jóvenes en el mismo año donde las corporaciones absorben al rock y lo vencen como expresión espontánea y popular.

La historia de Tommy fue una premonición? WHO knows?

martes 8 de noviembre de 2011

IRON MAIDEN - THE NUMBER OF THE BEAST




'The Number of the Beast' es el disco que yo considero como el menos interesante de la discografía ochentera de la Dama de Hierro. Digo menos interesante, no sólo porque los hits han sido expuestos públicamente hasta la saciedad y son de referencia obligada para cualquier conocedor o fan incipiente del metal, sino porque el puto disco está citado en TODOS LADOS como una obra maestra.

Para citar ejemplos, la intro de "The Number of the Beast", así como el aullido de harpía bestial de Dickinson son ya marca registrada del "sonido Maiden" y suele ser el elemento introductorio a la banda. Lo mismo va para la galopante sección rítmica de "Run to the Hills". Las líneas de bajo de Steve Harris representan un muestrario para el aspirante a músico de este género en particular. Pero a veces resulta ya cansador encontrarlos por todos lados.

Otro punto en contra es el particular enfoque melódico del álbum. A comparación de la fresca furia punkera de los dos primeros discos, del sonido épico del 'Piece of Mind', de la potencia marcial del 'Powerslave' o la majestuosidad del 'Seventh Son of a Seventh Son', el debut de Dickinson con Iron Maiden demuestra cierta ligereza.
"The Prisoner" es una canción larga, que no cala en mi interior, le falta dramatismo. "Invaders" se esfuerza demasiado en su visión apocalíptica y "Hallowed Be Thy Name", aunque muy buena, no está a la altura de otros temas épicos de la banda. Los riffs y fraseos guitarreros son bastante dinámicos, pero no transmiten esa urgencia metalera, ese feeling del cual los headbangers se ufanan.

Sin embargo, 'The Number of the Beast' también supuso un tremendo paso hacia adelante en temas de composición. Las canciones no se suelen extender más de lo debido. La sección rítmica, todavía con Clive Burr en batería, gana complejidad. Las guitarras de Smith y Murray canalizan su virtuosidad de forma mucho más clara, aprovechando los duelos solistas y las armonías a plenitud. Ya no hay elementos que sobren, ya no hay secciones que pasen al olvido o un sonido en proceso.

Pero es, sobre todo, el trabajo vocal el que le da un tremendo valor agregado.
A pesar de que la etapa con Paul Di Anno me encanta, jamás Iron Maiden hubiera logrado el poderoso impacto del lamento de "Children of the Damned" sin el registro vocal de Dickinson. El vértigo de "22 Acacia Avenue" también se ve fortalecido por tal cualidad. Y estoy hablando de 2 de los mejores temas de una de los grupos más emblemáticos del movimiento. Aquél que grabaría su nombre de manera eterna en la lápida del panteón de los héroes del número de la bestia. Una lápida cuya tumba esta vacía, ya que Eddie es inmortal, así como el legado de la banda.

Y como decía antes, éste es el disco menos interesante de su mejor período, pero eso no significa que sea el de menor nivel. Y cuando hablamos de los estándares de la Dama de Hierro, estamos hablando de palabras mayores.

jueves 29 de septiembre de 2011

EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN - FÜNF AUF DER NACH OFFENEN RICHTERSKALA




'Fünf auf der nach oben offenen Richterskala' es, comúnmente, reconocido como el disco de trancisión para esta banda insigne de la música industrial alemana. (Y también un título bien complicado/pendejo de leer)


Similar a la propuesta posterior de Nine Inch Nails, pero salvando las diferencias del caso, las estructuras de las canciones se hacen más concisas y responden a una preponderancia de melodías en lugar de texturas. Aún así, tal sentido de construcción y de ritmo todavía está fuertemente marcado por progresiones y crescendos sónicos casi atonales, en lugar de riffs repetitivos y coro-verso-coro.
Esto es claro en temas como el clásico "Ich bin's" Por otro lado, "Zerstörte Zelle" es una estupenda y, a veces, espeluznante canción de apertura, heredera (en mi opinión) del Can más obscuro (Aumgn, para ser más exactos) donde múltiples capas de corrosiva distorsión se yuxtaponen y progresan en un siniestro crescendo a manera de marcha fúnebre.

El clímax es particularmente oscuro, similar al que se encuentran en temas como la exótica "12 Städte" y la ansiosa "MoDiMiDoFrSaSo"


Para un recién iniciado en este tipo de sonidos, el disco resulta sumamente estimulante. No es fácil de procesar en un inicio, pero tampoco es imposible de entenderlo. Y es, aparentemente, EL disco de 'Einstürzende Neubauten' al que se debe recurrir como punto de partida. Recomendaciones sobran.