viernes, 12 de agosto de 2011

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?

TALKING HEADS





Llamada en alguna ocasión "la mejor banda americana de los 80s" este cuarteto ciertamente hizo mucho para merecer tal mote.
A mediados de los 70s, el cerebral y excéntrico enfoque musical de David Byrne encontró al fin un rincón confortable en la compañía de otras 3 personajes notables: el dinamismo puro y absurdo del dúo compuesto por el gran Chris Frantz y la irresistible Tina Weymouth en la sección rítmica se complementaba fácilmente con la virtuosidad guitarrera y en los teclados del ex-Modern Lovers Jerry Harrison. Ellos desarrollaron un sonido angular, nervioso y psicótico, ahorrativo pero con sumo cuidado en los detalles que los convirtió en una de las bandas wave y post-punk con mayor personalidad y uno de los tempranos engreídos de la CBGB.




3 años después habían abandonado progresivamente este sencillo pero extrañamente efectivo sonido en favor de una especie de torbellino rítmico que fusionaba a la perfección la estética musical blanca con la negra y que incluía no menos de 8 miembros extra cuando subían a un escenario, donde sus performances eran tan funky que parecían un desafío directo al propio George Clinton. En la época de rescate de la llamada "world music" destacaron con luz propia y hasta se dieron el lujo de marcar las pautas para el regreso de nada menos que King Crimson (Adrian Belew era uno de los músicos invitados a los shows y sesiones de los Heads)




Luego, cuando la estrella new wave empezaba a declinar, los Heads empezaron a incorporar estructuras cada vez más pop a sus canciones pero sin comprometer su identidad. En el proceso, lanzaron el arquetipo de las películas basadas en conciertos (Stop Making Sense) y muchos singles que fueron no sólo populares, sino brillantes.




Con un apetito insaciable para innovar, los Talking Heads tuvieron éxito en experimentar de forma accesible pero con la consigna arty y un sello peculiar que los convirtió en una de las fuerzas definidoras de la música de toda la década de 1980 y uno de los pocos grupos pop de esa década en continuar vigente y tremendamente influyente hasta hoy.

miércoles, 10 de agosto de 2011

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS

GUNS N´ROSES


Por qué es Guns N' Roses mi banda de rock favorita de todos los tiempos? Bueno, tendría que remontarme a 23 años atrás, justo en el momento en que salió al aire, por primera vez en la TV peruana, el vídeo de "Sweet Child O' Mine", una rockera canción de amor por la nueva sensación salida de Los Angeles.
Mi hermana mayor era una gran fan de todas las bandas de glam metal que sonaban en aquél tiempo (quería casarse con Bon Jovi, según recuerdo :S) y me incentivaba a escucharlas con ella, hacer "air guitar" juntos en el patio trasero de la cas y comprar pins, polos y toda esa mierda que no apreciaba tanto a la tierna edad de 6 años.
Lo que sí llegué a apreciar plenamente fueron los escalofríos que me produjeron el solo de guitarra y la performance vocal de la canción. Pese a ser sólo un niño, ya sabía que esta banda era diferente a los demás. Una banda especial. No tenía la menor idea del mainstream rockero hacia inicios de 1988, así que Guns N' Roses era la única banda que acaparaba mi atención. Fue el grupo que me introdujo al rock, el que me enseñó que los hombres con pelo largo no ncesariamente eran gay o afeminados, tal como te lo indicaba la sociedad retrógrada local. Era una agrupación diametralmente distinta a todos los pueriles, aniñados Kiss wannabe que colmaban al MTV de entonces.
Tristemente, nunca me volví un melómano en el colegio. Estaba más interesado en juegos de mesa, de video, en chicas y deportes. El primer contacto había sido hecho, pero eso fue todo.

Once años más tarde, habiendo eludido todas las modas musicales, decidí gastar mis ahorros navideños en mis primeros CDs. Entre ellos estaba Appetite For Destruction. Esa noche puse el disco en el equipo y no abandonó ese nicho por semanas. Un nuevo horizonte se abría frente a mis ojos. No lo entendí bien en el momento, pero de repente sentí una desesperada necesidad de destruir todo, mear en la calle, atacar a los tombos y tirarme a docenas de chicas sólo porque sonaba de la puta madre. SU música es ASÍ de poderosa, y no está basada en el sombrero de copa de Slash, los lentes de aviador de Axl, el guardarropa gitano de Izzy, la vincha punky de Duff o la chiflada sonrisa de Steven. La portada del álbum era tan sugestiva: cinco calaveras a manera de cruz que revelaban el la naturaleza honesta y cruda de la música contenida, la cual representaba el soundtrack más brutal del inferno urbano. Siendo, sin duda alguna, los embajadores por excelencia del Skid Row, la decadencia de la Ciudad de los ángeles no era exclusiva: las 12 historias de ira, resentimiento, apatía mundana, sexo animal y todo tipo de perversiones presentes en el Appetite podrían compartir espacio, al mismo tiempo, con las declaraciones de amor más sinceras. Es tan representativo de la naturaleza humana que resultaban tan inquietantes como adictivas. Porque Guns N' Roses es una droga. Esa fue la noche que descubrí por qué el rock 'n' roll significaba tanto para tanta gente. Poco después ya tenía la discografía completa y, aunque ninguno de los otros discos producían un impacto emocional como el Appetite, tú tenías que usar tu ilusión (Use Your Illusion) para poder ver a través de todas las mentiras (Lies) de la industria discográfica y entender por qué el sonido de GNR produjo tal impacto comercial. Era porque dicha industria necesitaba desesperadamente una patada en el culo en 1988, pero también, simplemente porque la música de la banda era genial.

Y 22 años después, yo aún viajo hacia Paradise City con el Nightrain, en mi Locomotive, empapado por la November Rain mientras que sigo Estranged de mi Michelle. Y Back Off Bitch, Don't Damn Me. You Could Be Mine, sé que tú estás Out 'ta Get Me, It's So Easy el Get in the Ring contigo, pero tú eres solo otra Rocket Queen, You Ain't the First, sólo eres One in a Million, eres sólo Dust N' Bones. Así que Don't Cry, Move to the City y no comiences una Civil War, ya que yo simplemente me quito a The Garden (of Eden) con mi eterna Sweet Child O' Mine.

jueves, 4 de agosto de 2011

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS

BLACK SABBATH







Black Sabbath.
Carajo, hasta el nombre le darían escalofríos al novato.
Hablar de Black Sabbath es contar la historia completo del género musical favorito de Satán. Un enorme riff después de otro, los Sab no solo se convirtieron en la fuerza definitoria de un género completo, sino en la banda más influyente de todos los tiempos, sólo por debajo de los Beatles. E incluso eso puede discutirse.

Surgiendo desde el sombrío, industrial Birmingham de finales de los '60s, todo el asunto empezó el día que Tony Iommi laboraba por última vez en su viejo trabajo en una fábrica metalúrgica ... las circunstancias pueden sonar banales en principio, pero después de procesar su interminable capacidad "riffica", uno se pone a pensar si es que la máquina que le cercenó 3 de sus falangetas también tomó posesión de su alma ese día. Su lóbrego, claustrofóbico sonido guitarrero no sólo era inédito en su tiempo, sino que transmitía fielmente la mecánica y oscuramente monótona naturaleza de su medio. La combinación de este sonido con las demenciales performances vocales de Ozzy Osbourne, en conjunto con una temática lírica plena de magos y demonios fue el catalizador del heavy metal.
Por supuesto, no debemos olvidar a la poderosa sección rítmica: Las insanamente graves líneas de bajo de Geezer Butler proveían la cimentación necesaria para el apoyo de las melodías, mientras que la batería de Bill Ward, compleja y precisa, encapsulaba el fondo industrial donde la banda creció. Encima de todo esto, el redescubrimiento del malvado tritono – supuestamente prohibido en tiempos medievales - le dio a la banda un sabor "vintage", una interpolación de atmósferas del pasado y el futuro que los hizo únicos. Heaven and hell.

En una década marcada por sonados escándalos socio-políticos y represión generalizada, recordada por sus icónicos filmes de terror y el pico de la decadencia y excesos en el rock 'n' roll, los Black Sabbath produjeron la banda sonora y se ganaron su lugar como los reyes indiscutidos del rock pesado, expandiendo su influencia sobre incontables bandas por los siguientes 30 años.

El "Prince of Fuckin’ Darkness" y compañía hicieron un pacto con el Cornudo. Si no, explíquenme por qué su sonido es todavía tan relevante hoy como lo fue en 1970, sobreviviendo al movimiento punk y al odio de los críticos, o por qué miles de jóvenes bandas aún veneran álbumes como 'Paranoid' y 'Master of Reality' en proporciones alarmantes.
Será quizá porque son los Lords of this World???

martes, 24 de mayo de 2011

HUSKER DU - NEW DAY RISING




‘New Day Rising’ es la segunda obra maestra de Husker Du, y el comienzo del abandono del formato hardocore por parte del trío de Minneapolis.

Las diferencias con su fantástico antecesor, Zen Arcade, son varias y se dan en distintas aspectos de la grabación.

Por ejemplo, el número de canciones se ha reducido, por lo que ganan mayor individualidad. Esto también se ve favorecido por la inclinación de la banda por un enfoque más melódico que en sus trabajos anteriores. Asimismo, el estilo de los 2 compositores de la banda, Bob Mould y Grant Hart, se ponen en evidencia y se complementan mejor.
Si en ‘Zen Arcade’ existían un “Something I learned Today” o un “Never Talking to you again", aquí existe un mayor número de temas a destacar, como la bulliciosa aunque pegadiza "Girl Who Lives on Heaven Hill” la poderosa en extremo "Terms of Psychic Warfare” o la perfecta canción de cierre “Plans I Make”, entre otras.

Otro tema importante es la producción. ‘New Day Rising’ es, definitivamente, un disco menos ambicioso que el anterior, pero uno de sus mayores aciertos es la mayor claridad sonora de sus detalles. Aquí no existe tanta variedad musical, no hay un monstruo experimental como “Reoccuring Dreams”, ni tampoco experimentos con el folk, pero pese a la mayor convencionalidad de la propuesta, la producción del disco favorece la lectura de su sonido como un todo y por partes.
La riqueza del sonido se hace más evidente, como por ejemplo los inmortales primeros acordes de "New Day Rising", cuyo oleadas de distorsión se confunden entre lo etéreo y lo tangible. El vértigo de las interpretaciones resulta mucho más claro, se sienten los rasgueos, mientras que la terrífica sección rítmica recibe mayor peso específico.

Finalmente, al carecer del concepto unificador de su predecesor, existe una mayor libertad para procesar cada canción. Por ello, la mayoría de temas de ‘New Day Rising’ no sólo sobrepasan los 3 minutos, sino que ya responden una estructura más accesible, como la fabulosa "Celebrated Summer". Esta joya ya presenta una verdadera introducción; una furiosa sección central, donde la fuerza interpretativa se contrasta con el melódico trabajo vocal y cromáticos riffs; una pausa de inéditos arpeggios, y una inesperada progresión de acordes a manera de coda. Y es precisamente este tema, en particular, el que indica la dirección que seguiría la música punk y el rock alternativo. Al descontrol del hardcore se le imprimen fuertes sensibilidades pop que matizan el efecto y facilitan su expresión. Muchas bandas de pop-punk y grunge bebieron de las fuentes de éste disco. El año es 1985, y sin embargo ya predecía el futuro musical de toda la década siguiente.

Es por todas estas razones que ‘New Day Rising’ es uno de los referentes definitivos de la escena underground y college rock de mediados de los 80’s. Aunque no llega a ciertos picos musicales del ‘Zen Arcade’, el impacto es mucho más directo, y representa la cristalización de más de 10 años de lucha por la certificación del punk rock como un estilo viable.
Si con ‘Zen Arcade’ la banda parecía ser capaz de todo, ‘New Day Rising’ es la confirmación y la puerta abierta para los no iluminados.

HAWKWIND - SPACE RITUAL




El space rock es un género que no he explorado a plenitud. Apenas conozco los primeros trabajos de Pink Floyd, UFO, Gong, y más recientemente, algo de Spacemen 3 y Mercury Rev.
De la primera oleada, Hawkwind labró su lugar como banda arquetípica del rock espacial, regalando festivales gratuitos(como el que ofrecieron a las afueras del Festival de la Isla de Wight de 1970) donde la increíble sensación de amplitud del espacio-tiempo y profundidad de sus canciones se veía reforzada por un trabajo audiovisual notable y por la ingesta de todo tipo de drogas, lo cual embarcaba a la audiencia a un extenso viaje colectivo por varias dimensiones, sin descanso, por más de hora y media.

Y el documento definitivo de estas largas sesiones de hipnotismo es 'Space Ritual' de 1973.
Sónicamente no es complicado definirlo. Dominado por una incesante y difusa cadencia de batería, bajo, guitarra y voces(sí, la voz es un elemento rítmico aquí), la cual sirve de cimiento para los acentos psicodélicos de los teclados, saxos, flauta, letras, entre otro efectos especiales, el álbum se separa en varias piezas que parecieran estar unidas desde siempre, sin pausas, bajo un halo de difusión que se hace un tanto extenso por partes, pero que no llega a perder su fuerza tras sus casi "88 minutos de daño cerebral"

Dadas las características del disco, no hay "canciones" que verderamente resalten sobre las demás, aunque algunos pasajes de "Born To Go", "Space is Deep" y "Orgone Accumulator" sean destacables por su elasticidad sónica y por ser los temas más extensos, lo que los convierte en una especie de escalas dentro de toda la travesía.

Aunque la sensación verdadera de dicho espectáculo sea complicada de imaginar, 'Space Ritual' la traduce con gran efectividad en un cd doble, y su portada resulta más que sugerente. Pero si se desea un acercamiento mayor, la nueva edición viene con un dvd, por lo que la experiencia resulta casi completa. Sólo te falta un pequeño cóctel de LSD y su respectivo troncho.

Nota: Para los fanáticos de Motörhead y de Lemmy, aquí no hay ningún "Ace of Spades"

lunes, 14 de marzo de 2011

OS MUTANTES - OS MUTANTES




El disco debut de Os Mutantes es lo que yo suelo entender como una "locura linda"
Y es que el disco entero pareciera una celebración. Una celebración por los tiempos de libertad musical e ideológica, del redescubrimiento de la cultura musical local y finalmente, una celebración por la perfecta química entre los miembros del trío (entre los cuales figura una novel Rita Lee).
Y es que resulta difícil no captar una lectura tal. Cada nota musical, cada sílaba, cada compás no sólo pareciera hecho con amor sino con una sonrisa de oreja a oreja.
Y resulta aún más fascinante y espontáneo por el hecho de que sus integrantes eran unos completos novatos en el campo instrumental.
El disco, en primera instancia, fusiona la psicodelia de Los Angeles (la más atrevida de la Costa Oeste) con los ritmos tribales y bailables del glorioso Brasil de los sesentas, justo en el boom del tropicalismo. Llevada a la práctica, esta fusión resulta inmejorable, dadas las enormes posibilidades de improvisación que ambos estilos sugieren.
El álbum arranca con “Panis et circenses”, un tema bastante sui generis, que, sin embargo, vence a los Beatles en su propio juego, logrando un cuadro lúdico demencial, el cual se somatiza pese a que nuestros cuerpos se resistan en un inicio. “A minha Menina” es una preciosa canción de samba con dulces coros contrapuestos a acentos lisérgicos y distorsión que no le envidiarían nada al Zappa de 1967-68. “Bat Macumba” es un alocado y contagioso ejercicio de disonancias, mientras que “Tempo no Tempo” resulta inclasificable pero genial.
Y así, tema tras tema se suceden, completando la representación áurea del país de origen. Representación que resulta mucho más honesta en su organicidad, dada la naturaleza exuberante y generosa del país del Maracaná, el Carnaval y la cachaça.

MEGADETH - RUST IN PEACE



Agregar algo a lo que muchos han dicho de este clásico se me hace un poco ocioso...pero me esforzaré en darle la mejor perspectiva posible a mis palabras.

Megadeth(o Megadave, como prefieran uds.) era una de las bandas líderes del movimiento thrash metal en los 80's, pero siempre guardó el estigma de estar a la zaga de Metallica.
En teoría, esto no debería pasar, ya que Mustaine participó en la composición de muchas de las mejores canciones de su ex banda, y su nivel instrumental era altísimo, al igual que el de los músicos de los que procuró rodearse desde un principio(quizás haya sido el tono demasiado nasal de su voz, quién sabe)

Habiendo cubierto el tema compositivo y musical de las capacidades del buen Dave, sólo quedaba 1 posibilidad: Las drogas y el alcohol, el mismo motivo por el cual fuera expulsado de Alcoholica.

Hacia 1988, año del lanzamiento del poco uniforme 'So Far, So Good, So What', Mustaine estaba en su peor forma física.
Para poder continuar su carrera(y seguir vivo) debió limpiarse el organismo. Una vez rehabilitado, puso en marcha su proyecto más ambicioso. Contrató al excepcional Nick Menza en batería y al guitar-hero Marty Friedman para la primera viola. La formación se completaba con el consistente Dave Ellefson al bajo.

Una vez limpio y con su banda completa, es cuando Dave tuvo la capacidad de componer a sus anchas y expander las fronteras del sonido que él y Hetfield habían desarrollado. Y 'Rust In Peace' sería, entonces, el álbum que compensaría con creces todos sus esfuerzos y privaciones. Justo premio para un genio incomprendido que luchó contra todo y contra todos.

Musicalmente, estaba a años luz de cualquier cosa que la banda hubiera compuesto antes. También estaba un escalón más arriba en el nivel de complejidad comparándolo con los trabajos de sus contemporáneos.
A la tremenda potencia del trabajo rítmico del thrash, se agregaron unos cambios rítmicos frenéticos, con una precisión que asusta. La interpolación de las guitarras en los solos y los acordes es cosa de arte, así como perfecta es la matemática de la sección rítmica. La capacidad de contrastar potencia con virtuosidad, rabia con neuronas, es el gran aporte del disco.

Ya no era sólo cosa de "más fuerte, más rápido, más agresivo" Esto es música cerebral, con mayor oxígeno en las secciones instrumentales y los arreglos, pero sin perder la urgencia en ningún momento.

Pruebas? Basta con que escuchen el casi computarizado riff de apertura de la inmortal "Holy Wars... The Punishment Due", el solo apocalíptico de "Tornado of Souls", la bestial precisión en los cromáticos riffs y solos de la legendaria "Hangar 18" o la controlada agresividad de "Take No Prisoners". Furia intelectual.
Resulta increíble que con la cantidad de elementos, arreglos y detalles el disco no suene exagerado, sobrecargado. En ningún momento pierde su capacidad melódica, incluso dándose el lujo de recurrir a influencias musicales del medio oriente y de darle un aire mecánico, tecnológico al conjunto.
Rust In Peace es un álbum exacto, así de simple.

Luego del lanzamiento de este disco, Megadeth ya nunca más estaría a la zaga de Metallica o de nadie más. Todo trabajo que lanzaron desde ese momento fue un acontecimiento y fue incluído entre los top de las listas especializadas (exceptuasndo el Risk, sabihondos), superando por lejos a su sombra negra.

Si se cuestionara la validez del hecho, bastaría con entender que 'Rust In Peace' no sólo marcó el cierre de toda una década, resumiendo todos sus conceptos y perfeccionándolos, sino que desarrolló una propuesta concreta para afrontar la siguiente.
No es casualidad que todos los trabajos más ambiciosos de metal extremo se lanzaran a partir de 1991.
Quien quiera quejarse, está un poco tarde. Mustaine ya puede dormir tranquilo desde hace 18 años.

sábado, 12 de febrero de 2011

X - LOS ANGELES




De lejos, mi álbum favorito del punk de todos los tiempos.
Los Angeles, tal como su nombre lo indica, es uno de los mejores y mas fieles homenajes que se la hayan hecho a la ciudad.

A lo largo de sus 9 surcos(incluyendo su excelente cover de Soul Kitchen) X redacta el bestiario del gran monstruo de 1000 cabezas, detallando el lado lóbrego de una ciudad llena de vicios, decepción y decadencia. Y vaya que su manifiesto no es solo lírico, sino tambien musical.

El que Ray Manzarek este ocupando la silla de productor no es casualidad, ya que no existía mejor banda que le tome la posta al cuarteto más legendario de California.
Su hipnótico trabajo de teclados, esparcido en temas como Nausea o la legendaria Johnny Hit & Run Pauline, se amalgama a la perfección con el flexible y divertido dueto vocal de John Doe y Exene Cervenka, los cuales juegan con tonos y melodias como les da la gana, generando una dinamica irresistible; en especial en el tema del título, donde los furiosos y constantes cambios de ritmo y acordes, así como el "call and response" en las voces, provocan en tu cuerpo una inevitable sensación de poguear, como ningún otro album del genero puede lograr.

Los Angeles llegó despues de que el punk muriera como movimiento, pero demostró que la música cerebral y visceral no es patrimonio exclusivo de la costa este, y que en la tierra de las calabacitas reposa el mejor talento.

KING CRIMSON - DISCIPLINE




Favorito de muchos fanáticos de King Crimson, 'Discipline' es un disco que sorprende por el grado superlativo que poseen todos sus componentes. Se le mire por donde se le mire, es un disco redondo.
Dicho esto, voy a cambiar el formato usual de mis reseñas y colocaré, punto por punto, el por qué considero a este monumento el segundo mejor disco del Rey Carmesí, y uno de los 10 mejores álbumes de los 80.

A) Tomando en cuenta que éste album es el retorno de la banda luego de 7 años, resulta increíble la solidez que posee como unidad musical. Ninguno de sus 7 temas está de más, y los highlights abundan como en pocos otros discos. Canciones como la cósmicamente funky "Elephant Talk", la imposiblemente polirítmica "Frame by Frame", la sublime "Matte Kudasai", el furioso caos controlado de "Indiscipline" y la virtuosidad excéntrica de "Thela Hun Ginjeet" son para resaltar.
Van 5 de 7, no? Por qué no mencionar el resto? Por qué no mencionar la texturada delicadeza de "The Sheltering Sky" y la atmosférica canción del título? Por qué no rendirse al homenaje y decir que todas las canciones son excelentes?
Por qué sí?
Porque se lo merece.

B) Siguiendo la orgullosa tradición de Fripp de transformar y dar evolución a su criatura, ésta nueva encarnación del grupo desarrolla un concepto sónico diametralmente opuesto al de la última formación de 1974. Su propuesta ya no se basa en las influencias del jazz, sino en las angulares cadencias funky del período 78-83. Aún así, el sonido está perfectamente logrado y sigue siendo reconocible.

C) Añadiendo lo dicho en el punto anterior, debo recordar al lector que K.Crimson es una de aquellas bandas donde los aportes individuales resultan igual de importantes que el conjunto. Y tomando en cuenta el nivel de los integrantes, y que se trata de un cuarteto casi nuevo(Fripp y Bruford se mantienen) es más que una proeza el haber sabido combinar los ingredientes y brindar un plato de 5 tenedores.
Sólo el haber tenido los huevos de incluir a un "bajista" como Levin, el cual utiliza el stick(¿¿¿????) como punto central en muchos momentos del álbum es suficiente. Pero si a eso le añadimos el interminable intercambio de la guitarra futurista de Belew y la creativa -hasta niveles intolerables- guitarra de Fripp, y atreverse a apoyar dicho conjunto en la caja de ritmos humana que es Bruford, entonces mejor cerrar la boca y asentir a todo lo que yo diga aquí.

D) Nuevamente haciendo mención al punto B, afirmo que K.Crimson no es una banda que se someta a las concesiones comerciales de la época. Sin embargo, pareciera -en la superficie- que la movida new wave hubiera impactado en cierta medida en la concepción musical del guitarrista. La producción es brillante y plena de reverb y espacio.
Pero el genio de Fripp no parece tener límites en cuanto a saber sacar provecho de los elementos. Los complicadísimos arreglos se benefician por dicho trabajo de estudio, como la línea rítmica del bajo en "Elephant Tack", la guerra de guitarras en "Frame by Frame", las recitaciones de Belew en "Indisciplice" y el absoluto bacanal de layers en "Thela Hun Ginjeet" son buenos ejemplos. Los admiradores del rock progresivo podían mirar de tú a tú a los new wavers y 'Discipline' era su carta de presentación.

Para concluir, creo necesario decir que 'Discipline' no sólo es materia obligada en las discotecas de cualquier conocedor, sino también de cualquier fan que está en la primera fase coleccionista.
Una banda sólo se conoce bien si uno se documenta sobre todas sus facetas. King Crimson es un grupo de muchas etapas, cierto, pero ninguna de ellas está tan bien definida como la que nos presenta 'Discipline'.
Pierde el miedo, y gozarás de un viaje inigualabale.

viernes, 17 de diciembre de 2010

SIMON & GARFUNKEL - PARSLEY, SAGE, ROSEMARY AND THYME




Fans de Simon & Garfunkel hay por montones, no es novedad.
Lo que les da cierta individualidad es que cada uno tiene un disco favorito.
Hay los que adoran el perfeccionismo musical de 'Bridge Over Troubled Water'; los fanáticos del pop de avanzada de 'Bookends'; los que se rinden ante el efectivo melodicismo de 'Sounds of Silence'; por último, también están los puristas del folk que tienen en un altar a Wednesday Morning 3 AM.

Yo, en cambio, estoy enamorado del sonido barroco y luminoso de 'Parsley, Sage, Rosemary & Thyme'.

Desde un comienzo se nota que el dúo neoyorkino decidió abandonar el inmediatismo del disco anterior por la búsqueda de nuevas propuestas. El folk electrificado cedió el protagonismo a un sónido acústico, orquestado de forma sublime, sobre el cual se sostiene el mejor trabajo vocal del grupo.

Prueba temprana de ello es el clásico "Scarborough Fair / Canticle", un delicado arreglo vocal y melódico de una canción folk tradicional, donde las armonías del grupo suenan vitales como nunca, y donde el misterioso clavicordio del último verso suena tan natural que parece haber nacido junto con la versión original.

"Homeward Bound" es otro de los muchos clásicos presentes aquí, con una de las mejores guitarras de Simon.
"The Dangling Conversation", con sus letras melancólicas y onírico arreglo de cuerdas, así como el positivo y juguetón mensaje de "The 59th Street Bridge Song" son otras de las canciones que dejaron huella. Lo mismo va para la hermosa "A Poem on the Underground Wall", donde la obsesión de Simon con los filósofos del subterráneo cobra en esta ocasión mayor fuerza y sinceridad.

Pero así como Simon se luce con la parte instrumental y contenido lírico, Garfunkel brilla con luz propia en mi canción favorita del grupo, "For Emily, Whenever I May Find Her", donde realiza con maestría y valentía un solo vocal cuya poderosa interpretación retrata, de forma inmejorable, el sueño más romántico.

La preponderancia acústica está presente en "Patterns" y "Cloudy", 2 joyitas menores, que suenan integradas al sonido general y le dan unidad. "Flowers Never Bend With the Rainfall" y "The Big Bright Green Pleasure Machine", poseen una estructura y enérgicos coros que responden a la sencillez folk-rock del álbum antecesor. "A Simple Desultory Philippic" es uno de los últimos intentos de Simon en emular a Dylan y su discurso socializado. Más efectiva, sin embargo, resulta la experimentación de "7 O'Clock News / Silent Night", donde el mensaje antibélico está representado por la yuxtaposición de la canción de cuna con el noticiero de fondo. Simon, inteligentemente, desnuda las intenciones del gobierno gringo de presentar un país ideal en medio de una época tormentosa.

Si me he dado el trabajo de describir las cualidades de cada tema, es porque cada uno posee una individualidad innegable pero forman, en conjunto, parte del mejor material del dúo, y el comienzo de su evolución.

Parsley, Sage, Rosemary and Thyme es el punto de partida desde donde el dúo partió a la cumbre, y es quizás, su disco más infravalorado, pero, por esas mismas razones, también el mejor. Y es, definitivamente, el trabajo más representativo del dúo en la época de la contracultura.
Si no me creen, existe una película muy conocida de 1967, donde actúan Dustin Hoffman y Anne Bancroft, y donde la confusión juvenil habla a través de la música de este disco ;)