jueves, 15 de diciembre de 2011

NINE INCH NAILS - THE FRAGILE




Trent Reznor dio una muestra definitiva de su capacidad con el lanzamiento de 'The Fragile', en 1999.
No sólo era el tercer LP de una banda(concepto, unipersonal...tú decide) que no había tenido momentos flojos hasta entonces, sino que también se trataba de un disco doble y de una actualización de su sonido.
10 años para 3 LPs pueden parecer muchos, pero se debe tomar en cuenta la calidad del material lanzado, y la cantidad de singles y EPs que se lanzaron en paralelo. A la positiva acogida de la crítica se debe añadir un respetable éxito comercial. El álbum debutó en el número 1 de Billboard y se vendió razonablemente bien.

Ahora, en lo estrictamente musical, The Fragile muestra similitudes con 'The Downward Spiral' en el sentido de que favorece texturas y atmósfera en lugar de las estructuras accesibles y efectivas melodías de su debut, 'Pretty Hate Machine'. Sin embargo, en lugar del sonido denso, profundo y abrasivo del disco anterior, The Fragile observa una especie de "apertura" sónica, menos saturado y en un efecto de capas(layered, perdón por mi vocabulario) el cual se compensa con guitarras de heavy metal en algunos casos, como en la demoledora "Starfuckers, inc" o la monstruosa "We're in this Together", dos de los mejores singles de la banda.

Los beats electrónicos tienen mayor presencia que en trabajos anteriores, lo cual , sin embargo, no hace al disco más accesible en su lectura. No abundan los ganchos, lo cual era el mayor aporte de NIN dentro de la música industrial. Reznor transformó a su bestia, convirtiéndola en un enorme lienzo donde descargar sus ideas y frustraciones, una propuesta más sui generis, no tan abierta al oído colectivo. A eso se añaden las siempre tortuosas letras, marca de fábrica de Reznor.

Dos cd's resultan un poco extensos y le quitan impacto. Ni siquiera el intento de reciclar melodías o riffs de otras canciones del mismo album(caso Into the Void) ayudan a enlazarlo mejor.
A pesar de todo, si el oidor es paciente, el disco lo recompensará con muchos momentos de gran calidad y riqueza instrumental. Gracias a su ambicioso concepto, debe ser uno de los discos mejor ensamblados sónicamente de los últimos 10 años.

Recomendable para aquellos que disfrutan del rock progresivo y experimental en su fase más ácida.

BANCO DEL MUTUO SOCCORSO - IO SONO NATO LIBERO




'Io Sono Nato Libero' es el tercer disco de la tríada dorada de trabajos que le dieron a 'Banco del Mutuo Soccorso' uno de los lugares preponderantes en la escena progresiva italiana.

Ni tan legendario como el debut epónimo, ni tan aclamado como su predecesor Darwin!, éste tercer álbum tiene los méritos de haber mantenido a la misma formación, responder a los altos estándares señalados por sus antecesores, y lograr una gran cohesión a lo largo de sus 40 minutos.

El progresivo italiano ya había refinado sus bases, las cuales eran una continuación de los principales elementos de los grupos de prog inglés, y 'Banco del Mutuo Soccorso' se había afincado como uno de los principales exponentes del lado menos turbulento y experimental, pero más melódico del género. Afín a la influencia de bandas como Genesis, Gentle Giant y The Nice, su tendencia era más sinfónica que progresiva.

Sin embargo, luego de las conclusiones preliminares, se denotan los elementos vernaculares propios de la península. Un estilo vocal quasi-operático, una mayor presencia de los teclados, el uso de diferentes escalas con respecto a sus pares británicos, y un contenido lírico más luminoso, o menos negativo en todo caso, que hacía referencia a la literatura, a las ciencias y al arte.

El disco empieza con la portentosa "Canto nomade per un prigionero politico", de cierto tinte politizado, que nos ofrece un trabajo vocal de extrema vulnerabilidad y secciones de enorme complejidad rítmica que apoyan virtuosos pasajes de teclados y frases de guitarras. Uno podría imaginar que el plato de fondo ya fue servido, pero temas como la delicada balada "Non mi rompete", la asombrosamente compleja pero melódica "La città sottile" y la canción de cierre, "Traccia II" (la cual hace las veces de un perfecto coda) nos demuestra que aún queda mucho en el menú para los aficionados hambrientos de nuevos sonidos y colores.

Los aportes individuales destacan nítidamente en la suma total, sobresaliendo, especialmente, la expresiva voz de Francesco Di Giacomo, la mostruosa performance en los teclados de los Nocenzi, y la omnipresente batería de Pier Luigi Calderoni.

No sé si 'Io Sono Nato Libero' sea la mejor introducción al género, o incluso a la banda, pero su escucha sí es materia obligada para aquellos que ya se hayan curtido con el rock progresivo de la península.

viernes, 25 de noviembre de 2011

VAN MORRISON - ASTRAL WEEKS




El primer trabajo grande de Van Morrison tras dejar a los Them.
Por supuesto, en su primera entrega había cambiado radicalmente su música, con respecto a la que su ex agrupación ofrecía, pero es recién en éste álbum donde pone de manifiesto el cambio.
Morrison cuenta historias como un trovador, un juglar. Pero aquí modifica la naturaleza convencional del trovador, acompañádose de un fondo musical extraordinario, pleno de matices folk, pop, jazz y hasta música celta, que brillan por su belleza y acompañan perfectamente las letras evocativas y fuertemente espirituales del autor. Su poesía posee una gran carga de poderosas imágenes del entorno rural y suburbano de su Belfast natal.
Todo esto, sin mencionar el aporte innovador de Morrison al ser uno de los primeros en fusionar una canción de rock con acompañamiento de jazz y orquesta de vientos("The Way Young Lovers Do") pese a que el sonido general del disco rehúye cualquier afiliación directa con estilo musical alguno.
En resumen, uno de los discos más influyentes en el pop y folk-rock de todas las épocas.
Dale una sola vuelta al cd, y, de arranque, te enamorarás con el irresistible optimismo de la canción homónima.

lunes, 14 de noviembre de 2011

THE WHO - TOMMY




Desde la portada supe que me iba a gustar.

Apenas lo ví en oferta y en buena edición no lo dudé.

Aunque menos aclamado que otros trabajos suyos, 'Tommy' ocupa un lugar histórico en el catálogo de The Who. Es el momento en que concretan la visión fantástica de Pete Townshend...74 minutos parecen extensos, pero la banda le imprime suficiente magia para no perder el hilo.

El primer acorde del álbum descoloca a quien busca un disco afín al contexto rock de 1969. Es límpido, cristalino y cálido. Nada que ver con las locuras lisérgicas de las bandas en boga. "Overture" se beneficia de ese temprano shock y nos da la bienvenida con los brazos abiertos.

A medida que los tracks avanzan, se denota un patrón sónico recurrente (un conjunto de la perfectos riffs acústicos) el cual contrasta con el duro contenido lírico de la obra. Tommy resulta ser un niño que nunca debió nacer. Abuso infantil, adulterio, golpes en el colegio, vida callejera y demás desgracias se suceden, pero The Who logra lo impensable hasta entonces: que una banda pop maquille un concepto integral de gran carga dramática y cuyo valor musical sea equivalente al de la historia: finalmente, la primera ópera rock vio la luz.

Y una vez que pasamos al tema musical en sí, las bondades son muchas.
Entwistle y Moon, considerados como una de las mejores secciones rítmicas de la historia, dan cátedra acerca de cómo generar tensión en el background de un conjunto sonoro tan ambicioso, pleno de cambios súbitos de ritmo, teclados, múltiples capas de guitarras y voces que se alternan. Roger Daltrey, por ejemplo, me convence mucho más como cantante aquí. Es completamente mérito suyo el darle un tinte teatral a las interpretaciones y también brindarles un doble valor, en tanto musical como catalizadores de nostalgia. Es como volver nuevamente a nuestro tiempo de chicos y escuchar a los cuentacuentos en un auditorio añorado. Si no sientes nada en “Tommy Can You Hear Me?” entonces algo serio pasa en tu vida.
No puedo más que dejar al final al arquitecto del disco. Peter Townshend se luce aquí con un nutrido torrente de finos guitarreos y arreglos inéditos de teclados, vientos y cuerdas (“Amazing Journey”, “Sparks”, “Pinball Wizard”, “Acid Queen” y “I’m Free” lo prueban) que son como los personajes de una historia que no pareciera necesitar el respaldo lírico.

The Who, entonces, marca un eslabón entre décadas. El rock de los 60s demostró canalizar perfectamente los enormes talentos de multitud de músicos y lentamente se iba institucionalizando como el arte que el rock pretendió ser en la década siguiente. Es por eso que yo no considero a ‘Tommy’ como rock progresivo (como suelen hacerlo algunos), sino como uno de sus antecedentes inmediatos. Todavía se siente frescura. Posee el entusiasmo del explorador, no la pericia madura del historiador.

Y regresando a la portada del álbum, quizá sea una lectura particular mía, pero no dejo de relacionar los tormentos del niño protagonista con aquellos barrotes de una prisión perfecta: aquellos albergan los colores del cielo, las nubes y las siluetas de las aves. Es una paradoja.
La libertad creativa se volvía una obligación.

Sin embargo, los rostros del grupo aún asoman entre aquellos barrotes celestes. The Who aún tenía mucho por decir. Sacarían un grito de libertad enorme en 1971 y una obra maestra en 1973, con la cual cumplen su papel al cerrar su etapa como jóvenes en el mismo año donde las corporaciones absorben al rock y lo vencen como expresión espontánea y popular.

La historia de Tommy fue una premonición? WHO knows?

martes, 8 de noviembre de 2011

IRON MAIDEN - THE NUMBER OF THE BEAST




'The Number of the Beast' es el disco que yo considero como el menos interesante de la discografía ochentera de la Dama de Hierro. Digo menos interesante, no sólo porque los hits han sido expuestos públicamente hasta la saciedad y son de referencia obligada para cualquier conocedor o fan incipiente del metal, sino porque el puto disco está citado en TODOS LADOS como una obra maestra.

Para citar ejemplos, la intro de "The Number of the Beast", así como el aullido de harpía bestial de Dickinson son ya marca registrada del "sonido Maiden" y suele ser el elemento introductorio a la banda. Lo mismo va para la galopante sección rítmica de "Run to the Hills". Las líneas de bajo de Steve Harris representan un muestrario para el aspirante a músico de este género en particular. Pero a veces resulta ya cansador encontrarlos por todos lados.

Otro punto en contra es el particular enfoque melódico del álbum. A comparación de la fresca furia punkera de los dos primeros discos, del sonido épico del 'Piece of Mind', de la potencia marcial del 'Powerslave' o la majestuosidad del 'Seventh Son of a Seventh Son', el debut de Dickinson con Iron Maiden demuestra cierta ligereza.
"The Prisoner" es una canción larga, que no cala en mi interior, le falta dramatismo. "Invaders" se esfuerza demasiado en su visión apocalíptica y "Hallowed Be Thy Name", aunque muy buena, no está a la altura de otros temas épicos de la banda. Los riffs y fraseos guitarreros son bastante dinámicos, pero no transmiten esa urgencia metalera, ese feeling del cual los headbangers se ufanan.

Sin embargo, 'The Number of the Beast' también supuso un tremendo paso hacia adelante en temas de composición. Las canciones no se suelen extender más de lo debido. La sección rítmica, todavía con Clive Burr en batería, gana complejidad. Las guitarras de Smith y Murray canalizan su virtuosidad de forma mucho más clara, aprovechando los duelos solistas y las armonías a plenitud. Ya no hay elementos que sobren, ya no hay secciones que pasen al olvido o un sonido en proceso.

Pero es, sobre todo, el trabajo vocal el que le da un tremendo valor agregado.
A pesar de que la etapa con Paul Di Anno me encanta, jamás Iron Maiden hubiera logrado el poderoso impacto del lamento de "Children of the Damned" sin el registro vocal de Dickinson. El vértigo de "22 Acacia Avenue" también se ve fortalecido por tal cualidad. Y estoy hablando de 2 de los mejores temas de una de los grupos más emblemáticos del movimiento. Aquél que grabaría su nombre de manera eterna en la lápida del panteón de los héroes del número de la bestia. Una lápida cuya tumba esta vacía, ya que Eddie es inmortal, así como el legado de la banda.

Y como decía antes, éste es el disco menos interesante de su mejor período, pero eso no significa que sea el de menor nivel. Y cuando hablamos de los estándares de la Dama de Hierro, estamos hablando de palabras mayores.

jueves, 29 de septiembre de 2011

EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN - FÜNF AUF DER NACH OFFENEN RICHTERSKALA




'Fünf auf der nach oben offenen Richterskala' es, comúnmente, reconocido como el disco de trancisión para esta banda insigne de la música industrial alemana. (Y también un título bien complicado/pendejo de leer)


Similar a la propuesta posterior de Nine Inch Nails, pero salvando las diferencias del caso, las estructuras de las canciones se hacen más concisas y responden a una preponderancia de melodías en lugar de texturas. Aún así, tal sentido de construcción y de ritmo todavía está fuertemente marcado por progresiones y crescendos sónicos casi atonales, en lugar de riffs repetitivos y coro-verso-coro.
Esto es claro en temas como el clásico "Ich bin's" Por otro lado, "Zerstörte Zelle" es una estupenda y, a veces, espeluznante canción de apertura, heredera (en mi opinión) del Can más obscuro (Aumgn, para ser más exactos) donde múltiples capas de corrosiva distorsión se yuxtaponen y progresan en un siniestro crescendo a manera de marcha fúnebre.

El clímax es particularmente oscuro, similar al que se encuentran en temas como la exótica "12 Städte" y la ansiosa "MoDiMiDoFrSaSo"


Para un recién iniciado en este tipo de sonidos, el disco resulta sumamente estimulante. No es fácil de procesar en un inicio, pero tampoco es imposible de entenderlo. Y es, aparentemente, EL disco de 'Einstürzende Neubauten' al que se debe recurrir como punto de partida. Recomendaciones sobran.

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?

QUEENS OF THE STONE AGE






La banda definitiva de hard rock de la última década, esta segunda aventura del guitar maestro Josh Homme(quitando al maravilloso colectivo Dessert Sessions) significó un giro de 180 grados con respecto a lo que se especializaba su banda anterior, Kyuss.
Afuera quedaron el cavernoso fuzz y las exploraciones sónicas. En su lugar, las Reinas Pedregosas se doctoraron en rock n' roll puro y duro y con harto huevo, el cual consigue combinar los brutales, secos riffs guitarreros y el énfasis con los tonos graves con un vértigo punky e incluso un toque de melodicismo pop.

Por supuesto, esto no significa que la banda no mantenga lazos con el pasado. Pareciera como si los hipnóticos pasajes sonoros de Kyuss se adaptaran en las absurdas letras, en sus excéntricos coros y armonías vocales (los cuales se acompañan, a veces, de aplausos y otros elementos exóticos del pop sesentero) cuyo fondo musical proviene de un ilimitado arsenal de bulleras -a veces, atonales- capas de guitarra y arreglos rítmicos tan intrincados que producen un robótico aunque dinámico sonido pleno de tensión sonora.
Peculiar, no? Olvidé mencionar sus videoclips chiflados? sus teatrales shows? la enorme lista de superestrellas que figuran como invitados en sus álbumes? Esta banda es tan singular como puede serlo y eso que hablamos de una banda americana de hard rock, las cuales tienden a seguir una fórmula cual corderitos.
Es por todo esto que Queens of the Stone Age es una de las pocas bandas contemporáneas cuyos lanzamientos espero con impaciencia de fan dedicado.
"Rated R" por "Recomendado"!"

viernes, 23 de septiembre de 2011

CRÓNICAS

THE B-52s





23 de Abril, 2009
Estadio Nacional de Lima


Acabo de regresar del concierto, y debo decir que, con la posible excepción de Iron Maiden y R.E.M., debe haber sido el mejor espectáculo que he presenciado desde que los impuestos por concepto de espectáculos bajaron.

Ahora, me gustaría destacar 2 cosas:

A) Que B-52s, pese a haber tenido un sabático de 16 años entre lanzamientos("Good Stuff" de 1992 fue el último antes del "Funplex") no ha perdido ni un ápice de su energía y originalidad en vivo.
Ni Schneider, ni Pierson ni Wilson demuestran efectos negativos por la veteranía. Su interpretación vocal fue impecable y para el aplauso. Strickland en guitarra y el resto de la banda, si bien se mantienen en un segundo plano visual, demostraron ser mucho más que capaces como soporte musical.
Pero la vitalidad va acompañada por un sentido del humor innegable. Me he reído y disfrutado como nunca, pese a haber estado en una zona relativamente alejada del escenario.
Basta con recordar la sección final de Rock Lobster, donde Schneider improvisa con la cantidad de animales que le pidió a Pierson y Wilson para que imitaran con sus extaños alaridos.

B)Siento que, musicalmente, todavía son relevantes como ente creativo, y han sabido sortear al tiempo.

Haciendo una pequeña extensión de las bases del artículo principal de esta página. Si bien B-52s fue uno de los grupos más mediáticos de la etapa new wave, su sonido tenía una originalidad muy fuerte, así como innegable es su identidad como colectivo musical.
Por ejemplo, la banda, en un inicio, carecía de bajo(una de las similitudes que guardan con The Doors). Ricky Wilson(hermano de Cindy y fallecido por sida en 1985) poseía un estilo de guitarra inigualable, tocando siempre notas bajas, en una combinación de rítmica y solista muy versátil. Punzante pero funky. El contrapunto melódico eran las notas agudas del teclado psicodélico de su hermana.
Punto aparte el trabajo vocal, donde un excéntrico Schneider sólo gesticula y se apoya en las armonías de las chicas, donde mezclan divertidas estrofas y coros kitsch, reminiscentes del surf rock(previo a The Beatles)
Se añade a esta receta una percusión extremadamente dinámica y punky para desarrollar un cóctel que guarda el colorido del new wave y la experimentación del post-punk, y dio lugar a los lanzamientos de The B-52s(1979) y Wild Planet(1980) que están presentes en la colección de todo fan que se precie de seguir al post-punk, y que están, tranquilamente, a la altura de cualquier disco de Talking Heads, Gang of Four, XTC, Elvis Costello, Wire, The Cars, o cualquier otra banda mencionada más arriba.
Luego de casi 10 años, y tras la muerte de Ricky, la banda lanza "Cosmic Thing", un disco decididamente pop, con algunos elementos de su propuesta anterior, donde Strickland deja la guitarra por la batería y se añaden 2 nuevos miembros a la banda. El disco, si bien perdía un poco la honestidad por el comercialismo, tenía una calidad melódica sin par y el sonido B-52s seguía siendo identificable.
Algo similar ha sucedido con el "Funplex", donde se adaptan a las concesiones del pop del nuevo milenio arrastrando elementos de su sonido de finales de los 80's.

Todo este recuento lo hago para describir el concierto que acabo de presenciar.
Tuvo momentos más movidos, momentos más reflexivos, un sonido más agresivo, un sonido más atmosférico, pero el recorrido por los clásicos de más de 30 años de carrera mantiene casi el mismo nivel y no existieron puntos bajos en realidad.

Pareciera que es 1980 y la fiesta de 2 horas es interminable. Una larga noche psicodélica y optimista donde, estoy seguro, cada asistente perdió el cable a tierra por completo.

Y, para rematar, nos regalaron 1 hora con los legendarios New York Dolls.
No se puede pedir más.





PARTY OUT OF BOUNDS!!!





Setlist:


Pump
Mesopotamia
Ultraviolet
Private Idaho
Give Me Back My Man
Funplex
Strobe Light
Quiche Lorraine
Juliet of the Spirits
Roam
Party Out Of Bounds
Love in the Year 3000
Hot Corner
Channel Z
Love Shack

Encore:

Planet Claire
Keep This Party Going





















POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?

R.E.M.



R.E.M. es realmente una anomalía. Debe haber algo especial en un colectivo musical que puede reconstruir su fórmula tantas veces como quiera y no saturar en el proceso. Desde sus inicios garajeros en Chronic Town, de claro sabor underground, lleno de una energía nerviosa y promisoria; a sus sublimes ejercicios pop en Automatic for the People y New Adventures in Hi-Fi, R.E.M. nunca cambió su sonido insigne y tremendamente influyente. Podría entenderse como una reinterpretación del sonido barroco y luminoso del folk rock y country rock sesentero por medio de un filtro punk, pero la banda tomó dichos elementos como propios y le añadió una frescura irresistible, convirtiéndose en una de las bandas definitivas de los 80s, con el agregado de poseer un sonido reconocible al instante (casi inconcebible para una banda de la década)

La lúdica sección rítmica de Bill Berry y Mike Mills apoyaba de forma brillante el arsenal melódico del gran Peter Buck y, aunque apenas entienda lo que Michael Stipe está tratando de comunicar en su canto, siempre he adorado su tono gentil y sincero, capaz de emitir su mensaje sin usar palabras (quizá "murmullos"?) haciéndote acordar que existen personas que aún disfrutan escuchando música pop sin pensar en ella como un placer prohibido y, al mismo tiempo, olvidar que eras testigo privilegiado del nacimiento y evolución de todo el rock alternativo.

Hace unos pocos días, en esta semana, la banda se separó.
Ya comienzo a extrañarlos...pero para eso están los discos, no?...And I Feel Fine!

sábado, 17 de septiembre de 2011

POR QUÉ ESCUCHAR A ESTAS BANDAS?

JIMI HENDRIX





Jimi Hendrix no era sólo un guitarrista, la guitarra era una extensión de su mente y alma. Era a través de su viola que Jimi se expresaba personalmente. Representaba la forma en que hablaba, caminaba o, incluso, respiraba. Dada esta extrema realcion entre un músico y su instrumento, Hendrix se convirtió en un maestro compositor, un cantante expresivo y sensible y un genio en el estudio que construyó, con suma facilidad, montones y montones de canciones que cobraban vida por sí mismas.

Esta orgánica cacaterística no tiene paralelo entre los músicos de rock. Desde su muerte, no ha existido un sólo guitarrista tan importante o revolucionario, pero su trabajo se mantuvo tan vital e inspirador que su influencia sobre el mundo de la música terminó por derrotar a su propia muerte.
De esa forma, el negro lindo que vino desde Marte directamente a tocar en Monterrey, ganó su inmortalidad.